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Edición de tablas
Las tablas son de gran utilidad para presentar mucha información en espacios reducidos, dado que sería tedioso leer tantos datos en un texto corrido, además de ser poco práctico. Cada información requiere distinto tratamiento para que sea más fácil acceder a ella y, al mismo tiempo, para que armonice con el conjunto del texto. Una tabla brinda también un descanso visual, que hace que la lectura sea más amena, al cambiar el ritmo. Entonces, cuando se presentan largas series de datos o sucesos similares, la tabla es la mejor forma de disponer la información.
La forma de la tabla se desarrolla en función de la información que contiene. Por ejemplo, las tablas estadísticas son útiles para presentar información numérica en porcentajes, cantidades de dinero, medidas, etc. Sin embargo, existen otro tipo de tablas que no contienen solamente cifras, sino otros fragmentos de texto.
Cada tabla debe llevar un número que la identifique y que permita citarla en el texto mismo. Seguramente, un texto con tablas tendrá más de una y esto será imprescindible para reconocerlas e identificarlas rápidamente. Esta numeración debe seguir el orden de aparición en las páginas.
La titulación de las tablas permite una rápida identificación de su contenido. Por eso, es necesario que el título esté redactado de forma concisa y clara. No es conveniente incluir en el título comentarios o conclusiones acerca del contenido. Es aconsejable que su estructura sea de sustantivo + modificadores, por ejemplo: Capitales de Europa, omitiendo el artículo inicial. Cuando la unidad de medida utilizada en la tabla corresponda a todo el cuerpo de información, podrá indicarse en un subtítulo, entre paréntesis.
Datos útiles para generar una tabla
Las celdas que no contengan datos se pueden completar con “s/d” (sin datos) o con un guión (-).
Los datos de las celdas pueden estar alineados a la izquierda o centrados.
Las notas de la tabla irán al pie de la misma. Las hay de tres tipos: fuente, notas generales y notas específicas. La fuente indica el documento del que se ha tomado la información de la tabla. En el caso de las notas generales, se habla de información que corresponde a toda la tabla. Por último, las notas específicas corresponden a una columna o una fila. La llamada de la nota debe colocarse en la columna, fila o celda, según cada caso.
No es conveniente armar tablas muy extensas, ya que se hacen difíciles de entender y la idea de una tabla es presentar varios datos de una manera simple. Si contiene mucha información, quizás sea necesario dividir la tabla.
Si la tabla se presenta en páginas sucesivas es necesario repetir el cabezal para facilitar la lectura.
Errores comunes en la confección de tablas
Tablas con información poco relevante
Contradicciones entre el contenido de la tabla y el cuerpo del texto
Duplicación de la información (en tabla y en texto)
Ilegibilidad (tipografía muy pequeña, disposición confusa de los datos)
Omisión de numeración o título
Título demasiado largo o poco claro
Omisión de la fuente
Omisión de unidades utilizadas
Errores en los totales o porcentajes
Confusión en las jerarquías
Alineaciones no cuidadas
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